Joaquín María Estanislao de Abreu y Orta (1782-1851)

Joaquín María Estanislao de Abreu y Orta (Vida y obra)

Joaquín María Estanislao de Abreu y Orta (1782-1851) Nacio  el 7 de mayo de 1782 en Tarifa, Cadiz, Andalucía (España) y murió el 17 de febrero de 1851 en Algeciras, Cadiz, Andalucia (España).
 
Fue un político español, introductor del socialismo utópico de Fourier en España.1
 
Al igual que sus hermanos A. Agustín y Manuel María, ingresó en la Armada como guardiamarina en 1797,2​ y combatió en la Guerra de la Independencia con el grado de alférez, pero al concluir en 1814 renunció a su carrera militar y volvió a Tarifa dispuesto a iniciar una lucha política como liberal exaltado, de forma que al haberse opuesto al golpe de estado absolutista del Manifiesto de los persas tuvo que exiliarse en 1817. Volvió con la restauración liberal promovida por Rafael del Riego en 1820 y fue elegido diputado provincial por Algeciras en 1821, durante el Trienio constitucional; también fue diputado a Cortes en 1822 y 1823.

Como votó a favor de la destitución de Fernando VII a la caída del régimen liberal 1823, fue condenado a muerte y se vio forzado a exiliarse en Inglaterra, recorriendo además el norte de África y Bélgica para residir finalmente en Francia, donde conoció a Charles Fourier.

Visitó durante dos meses del verano de 1832 el falansterio de Condé-sur-Vesgre, propuesta piloto del propio Fourier y colaboró con él introduciendo sus ideas en España a través de la prensa.

A la muerte de Fernando VII en 1834, regresó a España, instalándose en Cádiz, donde se casó con su sobrina Concepción Núñez Abreu, 24 años más joven que él, convirtiéndose en un rico terrateniente. Luego se estableció en Algeciras y publicó en 1835, bajo el seudónimo de Proletario, una serie de artículos en El Eco del Comercio de Madrid, en El Nacional de Cádiz y en el periódico de Algeciras El Grito de Carteya, que fueron reproducidos luego en El Vapor de Barcelona. Con el apoyo económico de uno de sus discípulos, Manuel Sagrario de Beloy, ideó el proyecto de un falansterio en Tempul, un paradisíaco entorno natural cercano a Jerez de la Frontera, y lo entregó a la Diputación de Cádiz el 10 de diciembre de 1841; sin embargo, pese al apoyo inicial de la Diputación, y a una segunda versión de la propuesta que entregó en febrero de 1842 que fue aprobada por el regente Baldomero Espartero, no llegó a constituirse por razones ignoradas, probablemente por la caída del regente; hasta 1844 fue vocal del Correccional de Cádiz e influyó en el joven político republicano [Fernando Garrido]. Joaquín Abreu acabó sus días como administrador de loterías en Cádiz y Algeciras y Sagrario de Beloy terminó invirtiendo en la industria minera.

Murió en Algeciras de una congestión cerebral.3

Obras.

Referencias.

  1. Juan Navarro Cortecejo (1992). «Joaquín Abreu»Revista de Estudios Tarifeños (Aljaranda) (7): 25-27. ISSN 1130-7986. Consultado el 30 de marzo de 2016.
  2. José Ramón Cervera Pery (2009). «Joaquín Abreu de Orta: marino y revolucionario»Revista de Historia Naval (107): 99-102. ISSN 0212-467X. Consultado el 30 de marzo de 2016.
  3. Jesús a. Cañas, “La utopía socialista que no pudo ser”, en El País, 12-IV-2017: http://cultura.elpais.com/cultura/2017/04/12/actualidad/1491987377_210061.html

Enlaces externos.

 

Joaquin Abreu y Orta 

Una de las figuras más notables del socialismo español del siglo XIX, fué tarifeño. Un ilustre tarifeño llamado Joaquín Abreu, el cual es desconocido por la gran mayoría, razón por la que he creido oportuno traerlo a nuestra revista y también porque su biografía me parece interesante.

Tenía algunos datos, muy pocos, sacados del libro La Prensa en Algeciras de Alberto Sanz Trelles y de algunos periódicos y revistas. Pero husmeando por la feria del libro de Algeciras di con un libro editado por la Diputación y escrito por Antonio Cabral Chamorro, de donde he sacado estos datos que vais a conocer. El libro en cuestión es Socialismo utópico y revolución burguesa: el fourierismo gaditano 1834-1848. Un libro donde no sólo nos habla de la figura de Joaquín Abreu, sino también de muchos de sus artículos que luego han servido de fuente histórica para eruditos.

UNA BREVE BIOGRAFÍA

Retrato de Joaquin Abreu y Orta (Foto Archivo ALJARANDA)
Retrato de Joaquin Abreu y Orta (Foto Archivo ALJARANDA)

Joaquín Abreu Orta nació en Tarifa en el mes de mayo de 1782. Fueron sus padres Juan Abreu Cebada y Ana de Orta Arcos. Fue oficial de la marina mercante durante la Guerra de la Independencia, ingresó como guardiamarina en septiembre de 1797. Finalizada la Guerra en 1814 (en donde combatió como alférez), renunció al grado de oficial para volver a su ciudad natal junto a los suyos.

    Miembro de la Comisión encargada de conducir al rey a Sevilla, votó su destitución en dicha ciudad, lo que le costó la condena a muerte en 1823. Tuvo que exiliarse, volviendo a España en 1834, ya con sus nuevas ideas fourieristas.

Estuvo en Bélgica, residiendo en Bruselas durante tres años, al cabo de los cuales y por razones de salud, solicitó al ministerio del Interior francés permiso para residir en Marsella. Tras serle denegada dicha petición, vuelve a Gibraltar y contacta con familiares y amigos políticos.

En 1834, tras once años de exilio, regresa a su patria, concretamente a Tarifa, su ciudad natal. Volvió totalmente arruinado, pobre y convertido en un proletario, seudónimo que eligiría para sus primeros escritos en el periódico liberal “El Grito de Carteya” de Algeciras.

Su estado proletario no duró mucho tiempo, ya que se casó en Cádiz el 28 de octubre de 1836 con su sobrina Concepción Núñez Abreu, veinticuatro años más joven que su tío esposo. La novia iba embarazada, según consta en la dispensa papal que se conserva en los Archivos de la Diócesis de Cádiz.

Era Concepción Núñez Abreu hija de uno de los más grandes arrendatarios del Duque de Medinaceli. En manos de los Núñez estuvo arrendada la dehesa Tapatana de dos mil fanegas en 1823-1825, como también la dehesa de Navafría entre 1823 y 1830 con una extensión de dos mil novecientas fanegas.

Fué así como “el proletario” quedó ligado a los intereses agrarios y convertido en uno de los más ricos hacendados de Tarifa. La nueva situación personal que pesará en su práctica socialista en la hora de la disolución final del Antiguo Régimen. Quedó, así Joaquín Abreu, ligado a la agricultura y a la ganadería. ya sea como administrador o bien como socio de algunos de sus familiares, todos ellos ricos hacendados de Tarifa.

En esta su nueva andadura, Abreu mantuvo durante años diversos pleitos con el Ayuntamiento de Tarifa, unas veces por el problema de la tierra, otras veces por el ganado que pretendía traer de Marruecos. Pleitos que elevaba a la Diputación e incluso a la Corona, encontrando siempre un duro adversario en el Ayuntamiento de Tarifa.

Aprovechó la desamortización, pues en 1844 compró varias fincas, sumando un total de 50 fanegas. Se puede constatar aún hoy en día, escrituras de muchas casas y cortijos en donde consta que Abreu fue su antiguo propietario.

Nombrado en 1836 administrador principal de rentas de las loterías de la provincia de Cádiz, se trasladó a ésta ciudad, junto con su mujer Concepción y sus dos hijos Joaquín y Antonio.

 En su estacía en Cádiz ocupó una vocalía económica en el Correcional, hasta el año 1844.

Tras el nombramiento de nuevo como jefe de loterías, se retira a Algeciras, desde donde dirige sus propiedades.

Muere allá el 17 de febrero del año 1851, de una congestión cerebral.

LA IDEOLOGÍA POLÍTICA DE JOAOUIN ABREU

Los primeros propagadores de las doctrinas socialistas fueron discípulos de Charles Fourier, figurando el primero entre ellos Joaquín Abreu, que reunió a un grupo de constantes y activos propagandistas.

Fernando VII, cuya vuelta produce una involución con la derogación de la Constitución (Foto Archivo ALJARANDASiguiendo a su maestro Fourier, defendió Abreu una auténtica subversión de los valores y concepciones tradicionales admitidas en el terreno de la familia, de la educación, la moral, la organización de la producción, de la distribución de la riqueza…

Denunciaba el carácter opresor de la reestructuración de la sociedad en su conjunto, la alienación del individuo, convertido en un simple medio de producción y la función instrumental de los intelectuales y los políticos respecto al sistema. Valga esta extensa cita de Maluquer para sintetizar la ideología de Abreu y su importancia histórica.

Abrazó el liberalismo a ultranza, pidiendo nuevas elecciones para que los cargos ocupados por gentes del régimen anterior, fuesen ocupados por liberales.

Muestra de su ideología política fue la propuesta que en todos los edificios públicos y casas particulares, se grabasen artículos de la constitución, estimulando el patriotismo, pues así se instruía al pueblo. La propuesta fue aprobada por unanimidad y Abreu felicitado por su celo liberal.

LA ACTIVIDAD POLÍTICA DE JOAOUÍN ABREU

Como se ha indicado anteriormente, participó Abreu en la lucha contra los francesés. Pasando posteriormente, a la lucha política clandestina tras el golpe de estado fernandino de 1814, lo que motivó el exilio. Tras regresar en 1820 ejerció el cargo Alcalde de Tarifa durante varios meses, fué nombrado diputado provincial por el distrito de Algeciras (1820-1822) y diputado provincial por Cádiz (1822-1823).

En la reunión de las Cortes de Sevilla del 11 de junio de 1823, votó la destitución de Fernando VII y su sustitución por una Regencia. Lo que tras la reposición de Fernando VII hizo que fuera condenado a muerte teniéndose que refugiar en Gibraltar, Argel y Londres. Ésta condena le forzó nuevamente ir al exilio, concretamente a Francia.

En la Diputación formó parte de las Comisiones de Censo y Estadística, de la Distribución de Partidos y Justicia y de la Instrucción Pública.

Sus posiciones políticas se mantuvieron en el lado extremo del liberalismo, coincidiendo sus votos con los de Alcalá Galiano, Isturiz o Zulueta.

En 1836 volvió a presentarse a Diputado, no consiguiéndolo, a pesar de ser muy votado en algunas zonas, como fue el caso de Jerez.

En la revolución de julio-agosto, es elegido por unanimidad para la alcaldía de Tarifa, cargo que no aceptó por motivos de salud.

ABREU Y LA PRENSA

Como se dijo antes, escribió en el periódico de Algeciras el Grito de Carteya”bajo seudónimo del Proletario y sus escritos eran recogidos por el periódico de Barcelona “El Vapor”.

    Escribió innumerables artículos con títulos como Economía Pública, Ley Electoral, Moderados y Exaltados, que fueron publicados por el Grito de Carteya”, “El Noticioso”y otros. Así mismo escribió cartas dedicadas a la mujer, al adulterio, etc.

    Más tarde el Correo Nacional recoge unos escritos de Abreu a la reina, en la que aboga por una reducción de las competencias de los Ayuntamientos. En la etapa 1838-1842 éste mismo periódico publicó varios artículos de Abreu con títulos como Sobre Fourier y su escuela, Socialistas modernos, etc.

En Barcelona El Constitucional” también recogió algunos de sus artículos. Sin embargo, la mayor parte de sus publicaciones se la lleva “El Nacional de Cádiz”, ya que además de una serie de artículos sobre Fourier, publicó artículos sobre la Agricutura, sobre el reparto de la tierra, etc. Los mismos periódicos afirmaban que los escritos de Abreu aumentaban la importancia de dichos periódicos.

    Es tan vasta y compleja la trayectoria de Joaquín Abreu, que merece que los eruditos locales se ocupen más de su figura, por igual en sus facetas personal, en su actuación política, como rico hacendado, como periodista, en relación con los pleitos que mantuvo con el Ayuntamiento. Todo ello me parece apasionante y digno de estudiarse para que deje de ser un ilustre tarifeño desconocido. Esta situación de desconocimiento es compartida por otros tarifeños que pienso traer a esta revista.

    Quiero terminar diciéndoles que hay familiares de este personaje en Cádiz y en Tarifa, pues ya sabéis que los apellidos Núñez y Abreu perviven en la Historia de Tarifa desde hace muchos años.

 

Joaquín Abreu Orta  1782-1851

Joaquín Abreu OrtaPropagandista español del socialismo furierista nacido en Tarifa en mayo de 1782 y fallecido en Algeciras el 17 de febrero de 1851. Inició la carrera de marino a los quince años, al ingresar en septiembre de 1797 como guardiamarina. Durante la Guerra de la Independencia fue oficial de la marina mercante, y combatió como alférez. Al finalizar la guerra en 1814 renuncia al grado de oficial y vuelve a su ciudad natal. Implicado en las luchas políticas clandestinas tras el golpe de estado fernandino de 1814, tuvo que marchar al exilio. Tras su regreso, en 1820 ejerció el cargo Alcalde de Tarifa (Cádiz) durante varios meses, fue nombrado diputado provincial por el distrito de Algeciras (1820-1822) y diputado provincial por Cádiz (1822-1823). Como diputado tuvo una actuación destacada en la aprobación de la ley de reparto de bienes comunales. Formó parte de la comisión encargada de conducir a Fernando VII a Sevilla y votó a favor de su destitución, lo que le costó una condena a muerte y tener que exiliarse a Francia para evitar su cumplimiento.

Durante este nuevo exilio en Francia (1823-1834) conoció a Carlos Fourier (1772-1837), y se convirtió en uno de sus seguidores, interviniendo en la organización del primer falansterio, organizado en 1832 en Condé-sur-Vesgres.

Cuando pudo regresar a España se estableció en Cádiz, convirtiéndose en uno de los primeros divulgadores del socialismo utópico de Fourier sobre todo desde los periódicos El Nacional de Cádiz,El Eco del Comercio de Madrid. Bajo el seudónimo de Proletario, que ya utilizara en sus primeros escritos en el periódico liberal El Grito de Carteya de Algeciras, publicó numerosos artículos en los que defendió las ideas furieristas y apoyó las elecciones libres. Se casó en Cádiz el 28 de octubre de 1836 con su sobrina Concepción Nuñez Abreu, veinticuatro años más joven que su tío y esposo (si hemos de creer lo que dice la dispensa papal, que se conserva en el Archivo de la Diócesis de Cádiz, la novia iba embarazada).

«Era Concepción Nuñez hija de uno de los más grandes arrendatarios del Duque de Medinaceli. En manos de los Nuñez estuvo arrendada la dehesa Tapatana de dos mil fanegas en 1823-1825, como también la dehesa de Navafría entre 1823 y 1830 con una extensión de dos mil novecientas fanegas. Fue así como “el proletario” quedó ligado a los intereses agrarios y convertido en uno de los más ricos hacendados de Tarifa. Nueva situación personal que pesará en su práctica socialista en la hora de la disolución final del Antiguo Régimen. Quedó así Joaquín Abreu ligado a la agricultura y a la ganadería, ya sea como administrador o bien como socio de algunos de sus familiares, todos ellos ricos hacendados de Tarifa. En esta su nueva andadura, Abreu mantuvo durante años diversos pleitos con el Ayuntamiento de Tarifa, unas veces por el problema de la tierra, otras veces por el ganado que pretendía traer de Marruecos. Pleitos que elevaba a la Diputación e incluso a la Corona, encontrando siempre un duro adversario en el Ayuntamiento de Tarifa.» (Juan Navarro Cortecejo.)

En 1836 no logra ser nombrado Diputado, a pesar de ser muy votado en algunas zonas, como en Jerez. Durante la revolución de julio-agosto, es elegido por unanimidad para la alcaldía de Tarifa, cargo que no aceptó por motivos de salud, y ese mismo año de 1836 en el que matrimonió, es nombrado administrador principal de rentas de las loterías de la provincia de Cádiz. Establecido en Cádiz junto con su rica mujer Concepción y sus dos hijos Joaquín y Antonio, a finales de los años treinta tuvo ocasión de influir notablemente en el joven Fernando Garrido (nacido en 1821 en Cartagena, pero educado en Cádiz), que cambió sus vocación artística inicial por la de propagador de las ideas socialistas. Hasta 1944 ocupó Abreu también la vocalía económica del Correccional de Cádiz. Nombrado de nuevo jefe de loterías se retiró a Algeciras, a dirigir sus propiedades, falleciendo el 17 de febrero del 1851, de una congestión cerebral.

En sus colaboraciones de prensa predominó el tratamiento de asuntos relativos a la economía política, la agricultura, el socialismo moderno, la administración local, las leyes electorales, la mujer, el adulterio, etc., en los que se opuso a los valores y concepciones aceptados tradicionalmente en lo relativo a la familia, la educación, la moral y la distribución de la riqueza e introdujo la doctrina utópica del falansterio o comunidad igualitaria de Fourier. Contó con numerosos seguidores entre los que destacaron Pedro Luis Hugarte, Faustino Alonso y Joaquina de Morla, que tradujeron al español textos franceses de difusión del furierismo y defendieron estos proyectos en periódicos y revistas. Estos seguidores eran principalmente comerciantes, propietarios, médicos y otros profesionales que más adelante se vincularon al republicanismo.

Una de las iniciativas de mayor interés promovida por su seguidor Manuel Sagrario de Beloy fue la de crear una colonia societaria en Tempul, cerca de Jerez de la Frontera, tras la propuesta de la Diputación de Cádiz de crear nuevas poblaciones. El proyecto, presentado a las Cortes y a Espartero en 1842, fue aprobado por el Gobierno, aunque no se llegó a ejecutar. El propio Fernando Garrido acusará nada menos que al Gobierno del fracaso de esta iniciativa socialista armónica promovida por potentados andaluces, para la que contaban nada menos que con un millón de duros, al no ceder el Estado el concurso de soldados y presidiarios que requerían como mano de obra efectiva aquellos reformadores utópicos:

«Desde la época antes citada, desde 1840, la propaganda socialista comenzó en España y poco a poco ha ido dando sus frutos. Los primeros propagadores de las doctrinas socialistas fueron discípulos de Fourier, figurando el primero entre todos don Joaquín Abreu, diputado que fue de las Cortes de 1823 y uno de los 12 que en Sevilla votaron la destitución del rey Fernando. Abreu, emigrado a Francia, conoció personalmente a Fourier, en 1831 y tomó parte en el ensayo intentado en Coudé-sur-Vesgres, que no llegó a completa realización. Vuelto a España en 1834 y establecido en Cádiz, comenzó a exponer las teorías falansterianas en los periódicos de aquella ciudad y en El Eco del Comercio de Madrid. Al cabo de algunos años reunió un grupo activo de propagandistas, entre los que por su constancia sobresalieron don Pedro Luis Hugarte, don Manuel Sagrario de Veloy y don Faustino Alonso. De todos estos primeros apóstoles de la redención social, y especialmente del anciano Abreu y del infatigable Hugarte, recibió el autor de esta obra, hace ahora poco más de treinta años, las primeras nociones de la ciencia social y, propagandista como ellos, ha procurado esparcir las ideas que le habían inculcado. Bajo la acción incansable de Hugarte, primero, del doctor don José Bartorelo, de don Pedro Bohorques, de don Pedro Juan Orts, de don José Demaría, de don Ramón de Cala, de Doronzoro, de don Rafael Guillén y otros que sería ya prolijo enumerar se continuó después la propaganda socialista en la provincia de Cádiz, lo mismo en los campos que en las ciudades. En 1841 don Manuel Sagrario de Veloy intentó realizar en el sitio llamado Tempul, no lejos de Jerez, una asociación armónica desmontando y poniendo en cultivo gran extensión de territorio, debía fundar un falansterio, para lo que había reunido un millón de duros de capital; pero vino a Madrid a fin de obtener del Gobierno la entrada libre de derechos de aduanas, de útiles y material para la fundación y la concesión de cierto número de soldados o de presidiarios, en su defecto, a los que pagaría un plus, y el Gobierno le negó lo que pedía, con lo que abortó el proyecto. Establecido en Madrid en 1845, el autor de esta obra se ocupó activamente, como en Cádiz, en la propaganda, y al siguiente año comenzó la publicación de una revista decenal titulada La Atracción, primer periódico socialista que se publicó en España, y que, falto de suscriptores, sólo vivió tres meses (…)» (Fernando Garrido (1821-1883), Historia de las clases trabajadoras (1870), (El trabajador asociado, capítulo XVI.)

«Las enseñanzas socialistas invadieron a España por las costas. Después de los escritores peninsulares Flórez Estrada y La Sagra, de tendencias y tono semi-socialistas, fueron Fourier, y Cabet los primeros reformadores europeos que incorporaron al pensamiento español sus elucubraciones y sus utopías acerca de la cuestión social. Un puerto andaluz, Cádiz, recibió las primeras influencias fourieristas por conducto de don Joaquín Abreu; y un puerto catalán, Barcelona, acogió los primeros avances de la doctrina de Cabet. Desde entonces, hasta hace poco, Andalucía y Cataluña fueron los ejes del movimiento obrero español. El fourierismo escaló pronto la meseta de CastillaAbreu, que había difundido en la prensa gaditana el credo falansteriano, allegando numerosos discípulos entre los elementos intelectuales y burgueses de la baja Andalucía {(2) Don Pedro L. Hugarte, don Manuel Sagrario de Veloy, don Faustino Alonso, el doctor don José Bartorelo, don Pedro Bohorques, don Ramón Cala, Dorronsoro, Rafael Guillén, entre otros.} logró también que un periódico madrileño de gran circulación, El Eco del Comercio, diera cabida a sus ardorosas campañas apologéticas, apoyadas y secundadas, a veces, desde Francia, en las columnas de La Phalange, órgano oficial de la escuela de Fourier. Poco después, don Fernando Garrido, discípulo de Hugarte y de Abreu, fundaba en Madrid (1856) la revista decenal socialista La Atracción, al calor de la cual se reunía un grupo de fervorosos propagadores del nuevo Evangelio {(3) Sixto Cámara, Federico Beltrán, Ochando, Villaescusa, Díaz Jáuregui, Sala Martínez, etc…}; y casi simultáneamente, otro núcleo de entusiastas {(4) Abdón Terradas, Montaldo, los Monturiol, Cuello, Borrás, &c.} sembraba en Cataluña la simiente cabetista.» (Juan Díaz del Moral (1870-1948), Historia de las agitaciones campesinas andaluzas (1929), Capítulo 4.)

«Los primeros difusores de las doctrinas de Fourier fueron Joaquín Abreu, Sixto CámaraFernando Garrido, el cual, en 1846, fundó en Madrid una revista, «La Atracción», primera publicación socialista de España. Entre los adeptos más destacados de las doctrinas de Cabet, figuraron Abdón Terradas y Monturiol, quienes en 1847 editaron en Barcelona el semanario socialista La Fraternidad, en cuyas páginas se publicó la conocida obra de Cabet Viaje a Icaria.» (Historia del Partido Comunista de España, París 1960, páginas 11-12.)

Sobre Joaquín Abreu Orta

1990 Antonio Cabral Chamorro (1953-1997), Socialismo utópico y revolución burguesa: el fourierismo gaditano 1834-1848, Diputación de Cádiz 1990, 194 págs.

1992 Juan Navarro Cortecejo, «Joaquín Abreu», en Aljaranda (Tarifa), nº 7, diciembre 1992.

Bibliografía de Joaquín Abreu Orta

1841 Opúsculo sobre la inmoralidad de la renta de loterías, y reforma que a juicio del autor conviniera introducir en este ramo. Escrito por D. Joaquín Abreu, Cádiz 1841 (Imprenta de la Viuda de Comes), 20 págs. DGBE 5:454

Textos de Joaquín Abreu Orta en el proyecto Filosofía en español

1841 Opúsculo sobre la inmoralidad de la renta de loterías… http://filosofia.org/aut/001/1841abre.htm