Néstor Ivánovich Majnó (1889+1934)

Néstor Ivánovich Majnó “Néstor Majnó” (Vida y obra)

Machno.jpgNéstor Ivánovich Majnónota1​ (1889-1934) Nacio en Guliaipole, (Ucrania) el 27 de octubre de 1889  y murió  el 25 de julio de 1934 en París, (Francia). 

Fue un revolucionario anarquista ucraniano.

Nació el 27 de octubre de 188912​ en la aldea de3​  Guliaipole, uyezd de Aleksándrovsk de la Gubernia de Yekaterinoslav (hoy Dnipropetrovsk) en Ucrania.

Siendo de una familia de campesinos pobres y muriendo su padre al poco de nacer, tuvo que contribuir al mantenimiento de su familia (la madre y cuatro hermanos de corta edad) trabajando desde los siete años como pastor de vacas y ovejas en verano y acudiendo a la escuela local en el invierno.45

Habiendo conseguido una pequeña instrucción, comenzó a los doce años a trabajar como peón en las prósperas granjas de los colonos alemanes mennonitas (véase Colonia de Jórtytsia) que proliferaban en esa época en la región.4​ Compartía con un reducido grupo de peones y campesinos el odio hacia las injusticias cometidas por sus señores.

Con dieciséis años, por entonces trabajador fabril,4​ participa en la revolución de 1905 y tras contactar con diferentes grupos políticos se organiza en el movimiento libertario realizando peligrosas misiones.

En 1907, se le condenó a trabajos forzados en Siberia por el asesinato de un policía.35

En 1908 es apresado por las autoridades zaristas y condenado a la horca por asociación anarquista y participación en actos terroristas. Debido a su juventud la condena fue conmutada por la de prisión perpetua. Se le trasladó a la prisión de Butyrka de Moscú,4​ allí aprovechó su gran biblioteca y trabó amistad con Piotr Arshínov, también condenado a trabajos forzados. Arshínov, involucrado en la doctrina convirtió al anarquismo a Majnó.5​ nota 2​ Sometido a un duro régimen pasó gran parte de su encierro aherrojado o en aislamiento4​ por su espíritu rebelde y la organización de protestas, contrae una afección pulmonar.

Fue liberado en 1917,3​ junto con todos los presos políticos, tras la Revolución de Febrero gracias a la subsiguiente amnistía del primer Gobierno provisional,5​ después de haber pasado casi nueve años encarcelado.4

Volvió3​ a Guliaipole, donde comenzó a desplegar una actividad militante incansable y en el verano de 1917, durante el gobierno provisional del social revolucionario Aleksandr Kérenski en Rusia; era presidente del sóviet local, de la unión de campesinos regional y de la unión profesional de obreros metalúrgicos y carpinteros.

Con el hundimiento de la autoridad gubernamental en Ucrania a finales del verano, la unión campesina de Majnó creció y este formó un comité en defensa de la revolución que comenzó a expropiar las haciendas de los terratenientes y las propiedades de industriales y campesinos acomodados en la región.6

En ese momento los austroalemanes ocupan el país y el comité clandestino revolucionario de la zona le encarga, debido a las grandes simpatías de que goza, organizar batallones de obreros y campesinos. Con sus fuerzas de tamaño muy fluctuante, en ocasiones apenas unos cientos de combatientes, otras veces hasta treinta mil, se enfrentó primero a las unidades del Hetmanato y más tarde a las del directorio y,5​ más tarde, a las bolcheviques, con las que mantuvo, no obstante, alianzas pasajeras y a las del Ejército de Voluntarios.7

Viaja a Moscú en junio de 1918 y se entrevista con teóricos anarquistas en busca de métodos para avanzar en la concienciación libertaria de los campesinos. Pero encuentra a los viejos anarquistas pasivos e indecisos con sus relaciones con los bolcheviques. Sólo recibe consejos estimables del anciano Piotr Kropotkin y recela de los bolcheviques tras una conversación con Lenin.

A la vuelta es apresado por los austriacos, obteniendo la libertad gracias a un judío de Guliaipole que consiguió reunir una suma considerable.

Ya en su región organiza con un trabajo enérgico partidas de guerrilleros voluntarios; la estrategia es apuntalar una región liberada desde la que extender la resistencia y a la vez concretar la revolución sobre bases libertarias. Sus mejores armas eran la temeridad y movilidad de sus escuadrones de caballería (más adelante organizó a la infantería en veloces carros de dos caballos típicos de la región) y sobre todo, la complicidad de los campesinos, que lo ocultaban e informaban a pesar de las represalias y la quema de sus aldeas. Redactaba manifiestos sobre la revolución social, las comunas libres y organizaba reuniones continuamente.

A finales de 1918, cooperó con los bolcheviques; sus fuerzas participaron en el intento de arrebatar Ekaterinoslav al directorio y envió cargamentos de alimentos a los obreros de Petrogrado.5​ Para entonces la banda que había rechazado una expedición punitiva alemana contra una aldea había crecido hasta convertirse en un pequeño ejército.5

Pronto, sin embargo, surgieron las desavenencias con los bolcheviques, aunque en mayo de 1919 Majnó se negó a unirse a la rebelión de Nikífor Grigóriev.5

Muy crítico, no obstante, con la represión bolchevique, fue destituido del mando sus fuerzas habían quedado encuadradas en el Ejército Rojo a comienzos del verano.8

Con sus más estrechos colaboradores, se trasladó a la retaguardia bolchevique y comenzó a enfrentarse a sus unidades en las cercanías de Elisavetgrado.8

La División Cosaca del Cáucaso del general Shkuró, infligió una dura derrota a las fuerzas de Majnó entre el 5 y el 7 de junio en Guliaipole, pero no pudo evitar que se reagrupasen en agosto en torno a Elisavetgrado.9​ En una reunión con Grigóriev el 27 de julio en la localidad de Sentovo, uno de los lugartenientes de Majnó asesinó a éste primero y la mayoría de sus seguidores pasaron a las filas de Majnó.8

Diferente de los demás atamanes que controlaron las zonas rurales ucranianas entre 1918 y 1920 en su anarquismo, su falta de nacionalismo ucraniano y de antisemitismo, contó entre sus lugartenientes con miembros de todas las nacionalidades de la región: judíos, rusos, griegos o ucranianos.2​ Sus fuerzas incluían también personas de muy diversa clase social: anarquistas, urbanos, soldados, obreros, delincuentes y campesinos.10​ En las zonas bajo su control, derrumbó las cárceles y libertó a los presos, instituyendo un gobierno libertario hostil a la implantación de cualquier poder estatal o partidario.11​ Los comandantes de sus unidades se elegían y excluían a los antiguos oficiales zaristas.12

El grupo de Néstor Majnó.
El grupo de Néstor Majnó.
Sus fuerzas tuvieron un papel destacado en el hostigamiento a la retaguardia del Ejército de Voluntarios de Antón Denikin durante la campaña del verano de 1919 contra Moscú.37
Acuciados por las fuerzas de Denikin, los soviéticos, con los que Majnó había mantenido intermitentes alianzas y enfrentamientos, comenzaron a entregarle armamento para que estorbase los avances de aquel.9
Armado por Petliura y con fuerzas renovadas, rompió el cerco al que estaba sometido cerca de Uman8​ y lanzó una incursión entre el 26 de septiembre y el 7 de octubre que le llevó a avanzar seiscientos kilómetros y derrotar repetidamente a las fuerzas de Denikin.9​ Denikin, que había concentrado sus unidades en la ofensiva contra Moscú, contaba con escasas tropas en la retaguardia para enfrentarse a Majnó, que disfrutaba de la simpatía del campesinado de su región natal, hostiles a la restauración del antiguo orden impuesto por el general «blanco».13
De vuelta a Guliaipole, logró el respaldo de miles de campesinos, desertores y bandidos, que se unieron a sus fuerzas.9​ Con unos cuarenta o cincuenta mil hombres en sus filas, continuó su avance.14​ Tomó entonces Melitópol, Berdyansk donde destruyó importantes pertrechos7​ y Mariúpol y amenazó el cuartel general de Denikin en Taganrog.914​ En dos semanas, ocupó diversos puntos estratégicos incluido el crucial Ekaterinoslav a finales de octubre y cortó las vías de abastecimiento de Denikin desde el mar Negro.1514
Para detener su avance, los «blancos» tuvieron que enviar dos cuerpos de ejército.916​ La habilidad para las tácticas móviles14​ de Majnó evitó que Denikin pudiese acabar con sus unidades.9​ En un momento clave de la ofensiva contra Moscú, Majnó desbarató la retaguardia «blanca».16​ Tuvo que evacuar Ekaterinoslav ante la llegada de las fuerzas en retirada de Denikin, que pronto la abandonaron a los bolcheviques.17​ Majnó pasó de hostigar la retaguardia «blanca» a enfrentarse a los funcionarios comunistas desplegados pronto en la región, incluidos los chequistas y los recolectores de alimentos.17

A mediados de enero de 1920, el comité central del partido comunista ucraniano, de nuevo instalado en Kiev, declaró proscrito 17​ a Majnó.16​ A lo largo del año, llevó a cabo diversas correrías para hostigar a los soviéticos por Ucrania, tras las que regresó a su localidad natal.17​ De manera similar al otoño de 1919 pero con los papeles invertidos, las acciones de las fuerzas de Majnó en la retaguardia soviética permitieron en 1920 el último avance del Ejército de Voluntarios en el sur de Ucrania.16​ Sin embargo, y a pesar de sus enfrentamientos con los comunistas, rechazó rotundamente el ofrecimiento alianza de Piotr Wrangel ahorcó a su emisario y colaboró de nuevo pasajeramente con aquellos contra el barón en octubre y noviembre.18

En octubre, las fuerzas de Majnó se integraron en el mando militar soviético, si bien mantuvieron su autonomía interna.18​ A cambio, los soviéticos liberaron a presos anarquistas y permitieron la propaganda anarquista, siempre que no propugnase el fin de su sistema de gobierno.18​ Después de participar en la campaña contra Crimea, las autoridades soviéticas proclamaron que Majnó había incumplido el acuerdo de octubre y la última semana de noviembre lanzaron un ataque contra él, tanto en su región natal como en la península.19​ Aunque el propio Majnó logró salvar la vida, varios de sus principales lugartenientes murieron.20

Majnó desató entonces una campaña de guerrillas en un amplio territorio: el 2 de diciembre asaltó Berdyansk, marchó luego a la región del Don y a Kursk, tratando de alzar a los campesinos contra el Gobierno de Moscú.20​ Pero los soviéticos, habiendo aniquilado las fuerzas de Wrangel, pudieron concentrarse en aplastar sus fuerzas y la Rebelión de Tambov.20​ Debilitado por numerosos combates, apenas contaba con doscientos cincuenta jinetes cuando en agosto de 1921 decidió abandonar la lucha, cruzar la frontera del Dniéster y pasar a Rumanía.20

Hay que detenerse en la leyenda negra atribuida a Majnó por los bolcheviques, leyenda que carece prácticamente de todo fundamento. Sin embargo, el propio Volin destaca «debilidades de carácter de Majnó» negativas para el movimiento: su afición por la bebida que le producía rasgos autoritarios que lo llevaron en alguna ocasión a decidir o imponer cosas al Consejo; reconoce que varios compañeros señalaban a comandantes con iguales aptitudes que Majnó, en especial Kusilenko, excelente estratega, política y moralmente superior a Majnó[cita requerida]; pero quizá por sus propias debilidades, Majnó era considerado más compañero, más digno de fiar por las masas campesinas.

Es el caso que Majnó, que había recibido numerosas heridas a lo largo de los años, sufre un balazo en el vientre el 21 de marzo contra el ejército bolchevique y, a primeros de agosto es herido en siete ocasiones, la última en el cuello. Temiendo seriamente por su vida, el Consejo resuelve su traslado al extranjero (Ucrania ya no es segura) para su curación. El 28 de agosto un destacamento logra romper el cerco bolchevique y cruza el Dniéster con un nutrido grupo de heridos, entre ellos Majnó.

Una vez en Rumania la hostilidad de las autoridades lo obliga a trasladarse a Polonia. Allí es arrestado, acusado de actividades antipolacas en Ucrania, y juzgado, quedando absuelto. Se traslada a Dantzig donde es otra vez detenido logrando huir a París9​ Isla de Francia, (Francia), auxiliado por los grupos anarquistas locales. Obligado a permanecer en París, Isla de Francia, (Francia), arrastra una existencia penosa, sin poder adaptarse al idioma y al ambiente y sufriendo terriblemente la evolución de sus heridas.

Esporádicamente procuraba mantener cierta actividad, cayendo luego en largos periodos inactivos. Intentó escribir todo lo sucedido en Ucrania pero sólo llegó al periodo de 1918 cuando llevaba tres volúmenes, que fueron editados tras su muerte. Estaba casado y tenía una hija.

Durante su estancia en París, Isla de Francia, (Francia), Majnó demandó, mediante escritos y conversaciones, una mayor autodisciplina personal de los anarquistas y una organización capaz de dotar de efectividad y homogeneidad al movimiento. Parece que alabó en una entrevista con miembros de la FAI, entre los que estaba Buenaventura Durruti, la capacidad organizativa del anarquismo español de esa época.

Hasta el final de sus días se ganó la vida en la fábrica de la compañía multinacional de autos Renault.

Murió el 25 de julio de 1934 enfermo de tuberculosis y lo incineraron pocos días después de su muerte. Enterraron sus cenizas en el famoso cementerio del Père-Lachaise en París, Isla de Francia, (Francia), a su entierro asistieron unas 500 personas. En aquellos momentos estaba casado con Halyna Kuzmenko y tenía una hija llamada Yelena. Durante la ocupación nazi de Francia, fueron deportadas a Alemania a trabajos forzados. Al final de la guerra fueron arrestadas por el NKVD soviético y enviadas a Kiev, donde en 1946 fueron juzgadas y condenadas a trabajos forzados. Después de su liberación en 1953 vivieron en Kazajistán.

Véase también.

Notas.

  1. «Nestor Makhno» en inglés, «Нестор Іванович Махно» en cirílico ucraniano
  2. Arshínov acabó editando el periódico de Majnó durante la Guerra civil rusa y se convirtió en el cronista oficioso del movimiento.5

Referencias.

  1. Lincoln, 1989, p. 320.
  2. a b Chamberlin, 1965, p. 232.
  3. a b c d e Allen, 1963, p. 314.
  4. a b c d e f Lincoln, 1989, p. 324.
  5. a b c d e f g h i Chamberlin, 1965, p. 233.
  6. Lincoln, 1989, p. 325.
  7. a b c Lincoln, 1989, p. 326.
  8. a b c d Chamberlin, 1965, p. 234.
  9. a b c d e f g h Allen, 1963, p. 315.
  10. Chamberlin, 1965, p. 232-233.
  11. Chamberlin, 1965, p. 235-236.
  12. Chamberlin, 1965, p. 236.
  13. Chamberlin, 1965, p. 234-235.
  14. a b c d Chamberlin, 1965, p. 235.
  15. Lincoln, 1989, p. 326-327.
  16. a b c d Lincoln, 1989, p. 327.
  17. a b c d Chamberlin, 1965, p. 237.
  18. a b c Chamberlin, 1965, p. 238.
  19. Chamberlin, 1965, p. 238-239.
  20. a b c d Chamberlin, 1965, p. 239.

Bibliografía.

Enlaces externos.

Biografía de Néstor Makhno. De campesino a insurrecto

Néstor Makhno, nacio en Guliaipolé, (Ucrania) el 27 de octubre1889 y murió en París, Isla de Francia,(Francia) el 25 de julio de 1934.

Fue un campesino de origen ucraniano, que tuvo una actuación excepcional en la vasta insurrección campesina del sur de Ucrania, movimiento que toda la literatura sobre la Revolución rusa, salvo algunas ediciones libertarias, pasa por alto o sólo trata en pocas líneas difamatorias.

En cuanto a su animador y guía militar, Makhno, si se dignan alguna vez citarlo es únicamente para tacharlo de bandido, asesino, bribón, fautor de progroms contra los judíos, etc. Constante, obstinadamente, se le enloda, se le calumnia, se le abomina.

En el mejor de los casos, autores sin escrúpulos, que no se preocupan de examinar y verificar los hechos y las fábulas, difunden leyendas absurdas y estupideces inefables sobre la vida y la acción de este militante libertario.

Todos estos procedimientos son, clásicos y corrientes. Ellos nos obligan a reproducir, brevemente, la auténtica biografía de Néstor Makhno y, por el momento, las etapas de su actividad hasta el derribamiento del hetman Skoropadsky.

Por lo demás, conviene conocer la personalidad de Makhno para la mejor comprensión de la secuela de los acontecimientos

Juventud de Makhno

Eran sus padres campesinos pobres. Néstor tenía diez meses de edad cuando murió su padre, quedando la viuda con cinco hijos menores.

Desde los siete años, a causa de la extrema miseria de la familia, sirvió como pastor de vacas y ovejas en su aldea.

A los ocho, ingresó en la escuela local, que frecuentaba en invierno, sirviendo siempre de pastor en el verano.

A los doce, dejó escuela y hogar para colocarse. Trabajó como peón de granja en las propiedades de los agrarios y de los kulaks alemanes, cuyas colonias eran numerosas en Ucrania. En esa época, a los catorce o quince años, profesaba ya un fuerte odio contra los patrones explotadores y soñaba en la manera en que podría «ajustarles las cuentas un día», por sí y por los demás, si tuviese fuerzas para ello.

Hasta la edad de dieciséis años no tuvo ningún contacto con el mundo político. Sus concepciones revolucionarias y sociales se moldeaban en un círculo restringido de sus conciudadanos, campesinos y proletarios como él. Las versiones de que era maestro y se había formado bajo la influencia de un anarquista intelectual son falsas, como muchas otras.

El anarquismo

La revolución de 1905 le hizo salir de un golpe de ese pequeño circulo, lanzándolo en la corriente de los grandes acontecimientos y actos revolucionarios. Tenía entonces dieciséis años, estaba pleno de entusiasmo revolucionario y dispuesto a todo en la lucha por la liberación de los trabajadores. Después de conocer algunas organizaciones políticas, entró resueltamente en las filas de los anarquistas comunistas y desde ese momento se hizo un militante infatigable. Desplegó gran actividad y participó en actos de los más peligrosos de la lucha libertaria.

En 1908 cayó en poder de las autoridades zaristas que lo condenaron a la horca por asociación anarquista y participación en actos terroristas. En consideración a su juventud, la condena fue conmutada por la de trabajos forzados a perpetuidad. Purgó su pena en la prisión central de Moscú (Butyrki).

A pesar de que la vida en prisión no tenia perspectivas para él y era extremadamente penosa, Makhno se esforzó sin embargo en aprovecharla para instruirse [4]. Dio prueba de una gran perseverancia. Aprendió la gramática rusa, estudió matemáticas, literatura, historia de la cultura y de la economía política. A decir verdad, la prisión fue la única escuela en que Makhno recibió los conocimientos históricos y políticos que le sirvieron tanto en su acción revolucionaria ulterior. La vida, los hechos, fue la otra escuela donde aprendió a conocer y comprender los hombres y los acontecimientos sociales.

Makhno, muy joven aún, comprometió en la prisión su salud. Obstinado, sin poder adaptarse al aplastamiento absoluto de la personalidad a que está sometido todo condenado a trabajos forzados, se resistió siempre a las autoridades omnipotentes y estaba continuamente en el calabozo, donde contrajo una afección pulmonar a causa del frío y de la humedad.

Durante los nueve años de su reclusión permaneció sin cesar en lugares de castigo por «mala conducta», hasta que fue al fin libertado con los demás detenidos políticos por la insurrección del proletariado de Moscú, el 1 de marzo de 1917.

Comuna de Gulal-Pole

Volvió inmediatamente a Gulal-Pole, (Ucrania) donde las masas campesinas le manifestaron una profunda simpatía. De todo el pueblo, era el único forzado político devuelto a su familia por la revolución. Se convirtió espontáneamente, por eso, en objeto de la estima y la confianza de los campesinos. No era ya entonces un joven inexperto, sino un militante consumado, con una poderosa voluntad y una idea determinada de la lucha social.

En Gulal-Pole, (Ucrania) se entregó de inmediato a la labor revolucionaria, tratando primero de organizar a los campesinos de su aldea y a los anarquistas. Fundó una unión profesional de los obreros agrícolas, organizó una comuna libre y un soviet local de los campesinos. El problema que le agitaba era el de la concentración y organización de todo el campesinado de un modo bastante firme y sólido como para poder expulsar de una vez por todas a los señores agrarios, los amos y dirigentes políticos y de arreglar por sí mismo su vida. En ese sentido inspiró su trabajo organizador de los campesinos y no sólo como propagandista, sino también y sobre todo como militante práctico. Trató de asociar a los trabajadores revolucionariamente, sacando partido de los actos flagrantes de engaño, de injusticia y de opresión de que eran víctimas.

Durante el periodo del gobierno de Kerensky y en los días de octubre, fue presidente de la unión campesina regional, de la comisión agrícola, de la unión profesional de los obreros metalúrgicos y carpinteros y, en fin, presidente del soviet de los campesinos y obreros de Gulal-Pole,(Ucrania).

Como tal reunió en el mes de agosto de 1917, a todos los propietarios agrarios de la región, les exigió los documentos sobre las tierras y bienes muebles que poseían y procedió al inventario exacto de todo. Luego informó, primeramente en una sesión del soviet del distrito, después en el congreso de los soviets de la región. Propuso igualar los derechos de usufructo de la tierra de propietarios y kulaks con los de los campesinos. A consecuencia de su proposición, el congreso decretó que se dejaría a los propietarios y los kulaks una parte de la tierras (así como instrumentos de trabajo y ganado) igual a la de los campesinos labradores. Varios congresos de campesinos en las gobernaciones de Ekaterinovslav, de Taurida, de Poltava, de Kharkov y de otros lugares siguieron el ejemplo de la región de Gulal-Pole y decretaron la misma medida.

Acciónes insurreccionales en Ucraina

Durante esa época Makhno se convirtió, en su región, en el alma del movimiento de los campesinos que tomaban las tierras y los bienes de los agrarios, a quienes ejecutaban en caso de resistencia. Se hizo así de enemigos mortales entre los señores agrarios, los kulaks y los grupos burgueses locales. Comienzos de la acción insurreccional de Makhno. Sus ideas, sus proyectos.

En el momento de la ocupación de Ucrania por los austroalemanes, Makhno fue encargado por un Comité revolucionario clandestino de la zona de crear batallones de campesinos y obreros para emprender la lucha contra los invasores y contra el poder.

Hizo lo que fue menester, pero se vio forzado a retroceder con sus guerrilleros hacia las ciudades de Taganrog, Rostof y Tzaritzin, combatiendo paso a paso. La burguesía local, reafirmada entonces por la llegada de los austroalemanes, puso su cabeza a precio y lo obligó a ocultarse por algún tiempo. En venganza, las autoridades militares ucranianas y alemanas quemaron la casa de su madre y fusilaron a su hermano Emelian, inválido de guerra.

En junio de 1918 Makhno fue a Moscú para aconsejar con algunos viejos militantes anarquistas sobre los métodos y las tendencias a seguir en el trabajo libertario entre los campesinos de Ucrania. Pero los anarquistas que encontró estaban entonces indecisos y pasivos. No recibió, pues, ninguna indicación ni consejos satisfactorios.

Volvió a Ucrania, más firme aún en sus ideas y proyectos. En su breve estancia en Moscú, Makhno se entrevistó con el viejo teórico del anarquismo  Piotr Kropotkin y con Lenin, lo que relata detalladamente, sobre todo la conversación con el último, en sus “Memorias”. Dice en ellas haber estimado en mucho ciertos consejos de Kropotkin. La conversación con Lenin versó sobre estos tres puntos: la mentalidad de los campesinos ucranianos; las perspectivas inmediatas para Ucrania y la necesidad para los bolcheviques de crear un ejército regular; y el desacuerdo entre bolchevismo y anarquismo. Aunque no carente de cierto interés, la conversación fue demasiado breve y superficial para poder aportar algo realmente importante. No nos detendremos en ella, pues.

Señalemos aún que los bolcheviques de Moscú ayudaron en cierta medida a Makhno a tomar precauciones para franquear la frontera de Ucrania y desplazarse con el menor riesgo posible. Makhno consideraba al campesinado como una enorme fuerza histórica.

Desde hacía mucho tiempo, él maduraba, continúa Piotr Arshínov, la idea de organizar las grandes masas campesinas y hacer manar la energía revolucionaria acumulada en ellas desde siglos y precipitar su formidable potenciar sobre el actual régimen opresor. y juzgó llegado el momento de la ejecución de su idea.

Emprendió, pues, el regreso a Ucrania, con intención de dirigirse a Gulal-Pole, (Ucrania). Era en julio de 1918.

El viaje se realizó, refiere Piotr Arshínov, con muchas dificultades, clandestinamente, para no caer en las guerras; de las autoridades del hetman. Una vez estuvo apunto de perecer, pues fue arrestado por un destacamento austroalemán, estando bien provisto de literatura libertaria. Un conocido, rico judío de Gulal-Pole, (Ucrania) lo salvó pagando por su liberación una suma considerable de dinero.

Al continuar su viaje, los comunistas le propusieron escoger una región determinada de Ucrania para el trabajo revolucionario clandestino en la orientación de ellos. Ni que decir que hasta rehusó discutir esa proposición: la tarea que él se proponía no tenía nada de común con la de los bolcheviques.

He aquí, pues, a Makhno en Gulai-Pole, (Ucrania) esta vez con la decisión irrevocable de perecer o de obtener la victoria de los campesinos; en todo caso, decidido a no abandonar la región. La noticia de su regreso se extendió rápidamente de aldea en aldea. Por su parte, en asambleas y por medio de la prensa y de volantes, no tardó en mostrarse francamente a las vastas masas campesinas, incitándolas a acciones decisivas contra el poder del hetman y de los propietarios, haciendo resaltar que los trabajadores tenían ahora su suerte en sus manos y no debían dejarla escapar. Su llamado vibrante y enérgico se propagó en algunas semanas por numerosas aldeas y distritos, preparando las masas para los grandes acontecimientos futuros.

Makhno se puso inmediatamente a la obra. Su primera preocupación fue la de formar una compañía revolucionaria militar suficientemente fuerte para garantizar la libertad de agitación y de propaganda en ciudades y aldeas y comenzar al par operaciones de guerrilla. Esta compañía fue rápidamente organizada. Había en todas las aldeas elementos maravillosamente combativos, dispuestos a obrar. Sólo faltaba un buen organizador: éste fue Makhno.

La misión de su compañía era: a) un trabajo activo de propaganda y de organización entre los campesinos;

b) la lucha implacable contra todos los enemigos. Como fundamento de esa lucha tenía por lema: « Todo agrario que persiga a los campesinos, todo agente de policía del hetman, todo oficial ruso o alemán, en tanto que enemigo mortal e implacable de los campesinos, no hallará piedad alguna y será suprimido». Además, según los principios de los insurrectos, debía ser ejecutado todo el que participase en la opresión de los campesinos pobres y de los obreros, en la supresión de sus derechos o en la usurpación de su trabajo.

En dos o tres semanas, ese destacamento era ya objeto de terror, no sólo para la burguesía local, sino también para las autoridades austroalemanas. El campo de acción militar y revolucionaria de Makhno era considerable; se extendía desde la estación de Lozovala a Berdiansk, Mariupol y Taganrog y desde Lugansk y la estación de Grichino hasta Ekaterinoslav, Alexandrovsk y Melitopol. La rapidez de los movimientos era la particularidad de la táctica de Makhno. Gracias a ella y a la extensión de la región, aparecía siempre de improviso en el lugar en que menos se le esperaba.

En poco tiempo envolvió en un círculo de hierro y de fuego toda la región en que se atrincheraba la burguesía local. Todos los que durante los dos o tres meses de la heimanchina lograron afirmarse en sus viejos nidos señoriales, todos los que se embriagaron en la sumisión de los campesinos, saqueando sus tierras y gozando de los frutos de su trabajo, todos los que reinaban como amos sobre ellos, se encontraron repentinamente bajo la mano implacable e inexorable de Makhno y de sus guerrilleros. Rápidos Como el huracán, intrépidos, inaccesibles a la piedad ante los enemigos, caían como el rayo en tal o cual propiedad, masacraban a todos los adversarios declarados de los campesinos y desaparecían tan rápidos como habían llegado. Y al día siguiente Makhno hacía lo mismo a cien kilómetros de distancia: aparecía súbitamente en alguna población, masacraba a la guardia nacional (la varta), los oficiales, los señores agrarios y se eclipsaba antes de que las tropas alemanas, apostadas muy cerca, tuviesen tiempo de comprender lo que ocurría. Al día siguiente estaba a cien kilómetros de allí y caía sobre un destacamento expedicionario enviado para reprimir a los campesinos o bien ahorcaba algunos guardias nacionales.

La guardia nacional se alarmó. Las autoridades austroalemanas también. Fueron enviados varios batallones para aplastar a Makhno y apoderarse de él, en vano. Excelentes jinetes desde la infancia, teniendo en el camino caballos de repuesto a voluntad, Makhno y sus partidarios eran absolutamente inasibles; hacían en veinticuatro horas marchas imposibles para las tropas de caballería regulares. Muchas veces, como para burlarse de sus enemigos, Makhno aparecía en el centro mismo de Gulai-Pole o en Pologui, donde había siempre numerosas tropas austroalemanas, o bien en algún otro lugar de concentración de tropas, matando los oficiales que caían bajo su mano y desapareciendo sano y salvo sin dejar el menor rastro de su derrotero. O bien en el momento preciso en que se seguía su pista reciente, aprestándose a rodearlo y prenderlo en una aldea señalada por alguien, él, vestido con el uniforme de la guardia nacional, se mezclaba, con un pequeño número de sus guerrilleros, en el núcleo enemigo, se informaba de sus planes y disposiciones, se ponía después en marcha en persecución de Makhno, con un destacamento de la guardia, al que exterminaba luego.

La población campesina toda prestaba su concurso eficaz y hábil a la gente de Makhno, que tenía la certeza de encontrar refugio seguro, víveres, caballos y hasta armas. Los campesinos solían ocultar a los revolucionarios en sus viviendas con riesgo de sus vidas. Muchas veces, los habitantes de un pueblo dirigían a la guardia nacional y a las tropas perseguidoras de Makhno sobre una ruta falsa, mientras éste y sus jinetes se hallaban en el mismo pueblo o en lugar opuesto al indicado.

Muchas aldeas eran castigadas despiadadamente por su actitud a favor de los insurrectos; todos los hombres eran atrozmente golpeados a baquetazos y los sospechosos fusilados en el acto. Se quemaban aldeas enteras por venganza. Pero ninguna violencia era capaz de dominar la resistencia tenaz de la población trabajadora contra los invasores y sus protegidos: propietarios y contrarrevolucionarios.

En lo que concierne a las tropas austroalemanas y magiares, los guerrilleros se mantenían en la regla de acción siguiente: matar a los oficiales y dar libertad a los soldados prisioneros. A éstos se les proponía volver a sus países, relatar lo que hacían los campesinos ucranianos y trabajar por la Revolución social. Se les proveía de literatura libertaria y algunas veces de dinero. No se ejecutaba más que a los soldados reconocidos culpables de actos de violencia hacia los campesinos. Tal modo de tratar a los prisioneros ejerció sobre ellos cierta influencia revolucionaria.

En este primer período de su actividad, Makhno fue el organizador y guía de los campesinos y el temible justiciero del pueblo oprimido. Cientos de señores agrarios emboscados, miles de opresores y beligerantes fueron destrozados. Su actitud resuelta, la rapidez de sus golpes certeros y la imposibilidad de capturarlo muerto o vivo, hicieron su nombre célebre y ante él temblaban de odio y terror los burgueses y las autoridades, mientras que entre el pueblo trabajador despertaba sentimientos de profunda satisfacción, de altivez y de esperanza. Pronto fue Makhno una figura legendaria. Había en su carácter y en su conducta extraordinaria audacia, firme voluntad, perspicacia vigilante y, en fin, un humor simpático. Todas estas cualidades se imponían al pueblo. Mas no era todo esto, con ser mucho, lo fundamental en la personalidad de Makhno. Su temperamento combativo, sus empresas insurreccionales no fueron sino las manifestaciones primeras de su enorme talento organizador y defensivo, que más tarde se reveló en toda su capacidad.

Multiplicaba las reuniones públicas en todas partes, escribía informes sobre las labores inmediatas, sobre la Revolución social y sobre la vida en comunidad libre e independiente de los trabajadores como fin supremo. Redactaba continuamente manifiestos al pueblo, a los soldados invasores y a los cosacos del Don y del Kuban.

Así hablaba Makhno a las grandes masas campesinas:

«¡Vencer o morir! Este es el dilema del momento histórico para los campesinos y obreros de Ucrania. Mas nosotros no podemos morir todos porque somos innumerables. ¡Nosotros somos la humanidad! ¡Por eso triunfaremos! Y no venceremos para repetir el terror de los pasados años: el de remitir nuestra suerte a nuevos amos. Venceremos para tomar nuestros destinos en propias manos y disponer nuestra vida conforme a nuestra voluntad y nuestra verdad.»

Exilio en París

Perseguido por los bolcheviques y los burgueses, Makhno se escapa a Rumania, Polonia y llega a París, Isla de Francia, (Francia). Durante su estancia en París. Isla de Francia, (Francia), Majno demandó, mediante escritos y conversaciones, una mayor autodisciplina personal de los anarquistas y una organización capaz de dotar de efectividad y homogeneidad al movimiento. Parece que alabó en una entrevista con miembros de la FAI, entre los que estaba Buenaventura Durruti, la capacidad organizativa del anarquismo español de esa época. Makhno y otros exiliados (Piotr ArshínovIda Mett. etc) promueven la Plataforma Organizativa para una Unión General de Anarquistas (Propuesta).

Hasta el final de sus días se ganó la vida como el obrero en la fábrica Renault en Francia.

Muere el 25 de Julio de 1934 enfermo de Tuberculosis, lo incineraron pocos días después de su muerte, enterraron sus cenizas en el famoso cementerio de Père-Lachaise en París, Isla de Francia, (Francia), a su entierro asistieron unas 500 personas.

En aquellos momentos estaba casado con Halyna Kuzmenko y tenía una hija llamada Yelena. Durante la ocupación nazi de Francia, fueron deportadas a Alemania a trabajos forzados.

Al final de la guerra fueron arrestadas por el NKVD soviético y enviadas a Kiev, donde en 1946 fueron juzgadas y condenadas a trabajos forzados. Después de su liberación en 1953 vivieron en Kazhajastán. (Ucrania).

Colaboradores de Anarcopedia
http://www.spa.anarchopedia.org/Nestor_Makhno

Anarquismo real en Ucrania: Néstor Magnó, del 1917 al 1921.(Video)

Documental “Néstor Makhno, un campesino de Ucrania”, narra los avatares del movimiento libertario makhnovista y recoge los testimonios de historiadores y de familiares de los protagonistas que después de haber sido silenciados durante los años del terror comunista recobran la palabra y recuerdan lo que el poder quiso silenciar.

Comenzó a desplegar una actividad militante incansable y en el verano de 1917, durante el gobierno provisional del socialrrevolucionario Aleksandr Kérenski en Rusia, era presidente del sóviet local, de la unión de campesinos regional y de la unión profesional de obreros metalúrgicos y carpinteros.

En ese momento los austroalemanes ocupan el país y el Comité clandestino revolucionario de la zona le encarga, debido a las grandes simpatías de que goza, organizar batallones de obreros y campesinos. Viaja a Moscú en junio de 1918 y se entrevista con teóricos anarquistas en busca de métodos para avanzar en la concienciación libertaria de los campesinos.

Pero encuentra a los viejos anarquistas pasivos e indecisos con sus relaciones con los bolcheviques. Sólo recibe consejos estimables del anciano Piotr Kropotkin y recela de los bolcheviques tras una conversación con Lenin.

A la vuelta es apresado por los austriacos, obteniendo la libertad gracias a un judío de Guláiaï-Pole que consiguió reunir una suma considerable.

Ya en su región organiza con un trabajo enérgico partidas de guerrilleros voluntarios; la estrategia es apuntalar una región liberada desde la que extender la resistencia y a la vez concretar la revolución sobre bases libertarias.

Sus mejores armas eran la temeridad y movilidad de sus escuadrones de caballería (más adelante organizó a la infantería en veloces carros de dos caballos típicos de la región) y, sobre todo, la complicidad de los campesinos, que lo ocultaban e informaban a pesar de las represalias y la quema de sus aldeas.

Redactaba manifiestos sobre la revolución social, las comunas libres y organizaba reuniones continuamente. La leyenda negra atribuida a Majnó por los bolcheviques, leyenda que carece prácticamente de todo fundamento. Sin embargo, el propio Volin destaca «debilidades de carácter de Majnó» negativas para el movimiento: su afición por la bebida que le producía rasgos autoritarios que lo llevaron en alguna ocasión a decidir o imponer cosas al Consejo; reconoce que varios compañeros le señalaban a comandantes con iguales aptitudes que Magnó, en especial Kusilenko, excelente estratega, política y moralmente superior a Magnó; pero quizá por sus propias debilidades, Magnó era considerado más compañero, más digno de fiar por las masas campesinas.

Es el caso que Magnó, que había recibido numerosas heridas a lo largo de los años, sufre un balazo en el vientre el 21 de marzo contra el ejército bolchevique, y, a primeros de agosto es herido en siete ocasiones, la última en el cuello.

Temiendo seriamente por su vida, el Consejo resuelve su traslado al extranjero (Ucrania ya no es segura) para su curación.

El 28 de agosto un destacamento logra romper el cerco bolchevique y cruza el Dniester con un nutrido grupo de heridos, entre ellos Magnó. Una vez en Rumania la hostilidad de las autoridades lo obliga a trasladarse a Polonia. Allí es arrestado, acusado de actividades antipolacas en Ucrania, y juzgado, quedando absuelto.

Se traslada a Dantzig donde es otra vez detenido logrando huir a París auxiliado por los grupos anarquistas locales. Obligado a permanecer en París arrastra una existencia penosa, sin poder adaptarse al idioma y al ambiente y sufriendo terriblemente la evolución de sus heridas.

Esporádicamente procuraba mantener cierta actividad, cayendo luego en largos periodos inactivos.

Intentó escribir todo lo sucedido en Ucrania pero sólo llegó al periodo de 1918 cuando llevaba tres volúmenes, que fueron editados tras su muerte en julio de 1935.

Estaba casado y tenía una hija. Durante su estancia en París, Magnó demandó, mediante escritos y conversaciones, una mayor autodisciplina personal de los anarquistas y una organización capaz de dotar de efectividad y homogeneidad al movimiento.

Parece que alabó en una entrevista con miembros de la FAI, entre los que estaba Buenaventura Durruti, la capacidad organizativa del anarquismo español de esa época.

Hasta el final de sus días se ganó la vida en la fábrica Renault.

Murió el 25 de julio de 1934 enfermo de tuberculosis y lo incineraron pocos días después de su muerte. Enterraron sus cenizas en el famoso cementerio del Père-Lachaise en París, a su entierro asistieron unas 500 personas.